A través de mis lentes…se reflejaban una serie de preguntas para las cuales creí tener algunas posibles respuestas y sin embargo también pude darme cuenta que las respuestas a estas interrogantes podrían ser diferentes a través de otros lentes. Traté entonces de visualizar el proceso en una industria, en una fábrica de cualquier producto de los tantos que usamos y consumimos los seres humanos.
A través de mis lentes…creí ver moverse una vez más aquella pared compartida por ambas casas, me pareció escuchar otra vez aquel grito: “machoooooooooooooooo” -así me llamaba aquella señora que fue nuestra vecina por tantos años- desde el otro lado de la pared al momento mismo en que Reggie Jackson recorría por tercera vez las bases durante el último juego de la Serie Mundial de 1977 mientras los Yanquis amarraban su cuarto triunfo para llevarse la serie en seis juegos.
A través de mis lentes… miraba con orgullo aquel momento sublime, un sentimiento de ansiedad y regocijo sentía recorrer. Una enorme alegría se apodero de mi ser, el futbol de nuevo unificaba a mi país. Noble patria tu hermosa bandera…. Sonaba el himno en aquel enorme estadio y ambos equipos con respeto lo escuchaban. Qué orgullo, qué honor!
A través de mis lentes… me di cuenta que la mente insistía una y otra vez en Indianápolis pero el corazón gritaba Nueva Orleans. El corazón conquisto la victoria en esta oportunidad ayudado por todos los Santos.